HURACAN DE PREMIOS LITERARIOS 2017 PARA NICARAGUA

Por Mariangeles Estrada

Este mes de noviembre 2017 ha sido un mes de júbilo para Nicaragua. Le han otorgado dos premios literarios del más alto nivel en la lengua española: el Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana (ver aquí ↑) a Clarivel Alegría y el Premio Cervante a Sergio Ramírez Mercado.

clarivel alegria
Foto ElMundo.com

El Premio Reina Sofía a la poesía Iberoméricana tiene como objetivo premiar la obra poetica de un autor(a) vivo que haya aportado al patrimonio cultural de Iberoamérica y España. El ganador recibe 42,000 euros. Clarivel Alegría se convierte en la segunda nicaraguense a recibir este reconocimiento. En 2012 Ernesto Cardenal fue también ganador de este premio (pulsar aquí↑) Con este prestigiado galardon la obra poetica de Clarivel Alegría vuela más alto, también ganadora del Premio de poesía Casa de las Américas, (Pulsar aquí para leer poemas de Clarivel Alegría).

Pero para perfeccionar la felicidad literaria del año 2017, Sergio Ramirez se convierte en el primer centroamericano y nicaraguense en recibir el Premio Cervantes de literatura, que es el reconocimiento más importante de la lengua española, asignado desde 1976 por el Ministerio de Cultura Español ante las propuestas hechas por la Asosiación de las 22 Academias de la lengua española. El ganador recibe 125,000 euros. También otorgado a Gabriel García Marquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuente.

Foto de La Nación

La obra de Sergio Ramirez es grande, incursiona el cuento, la novela y el ensayo. No menciono sus libros pero pulsen aquí ↑ para Ver la obra completa de cuento, novela, ensayo y testimonio.)

Aunque el Premio Cervantes es el más respetado de la lengua española, no debería sorprendernos tanto, si ya Sergio Ramírez ha recibido otros premios como: el Premio Alfaguara de Novela, Premio Bruno Kreisky, Premio Carlos Fuentes, Premio Casa de las Américas, Premio José Danoso. Entonces nos quedamos esperando el Nobel, un huracán categoría 5, ahora sí que solo ese falta.

Pero al margen de toda esta premiación, hay que estar claros que ni Clarivel Alegría ni Sergio Ramirez se afanaron escribiendo para ganar premios y reconocimientos. Aquí todo comenzo por amor al arte, sobretodo en países en vías de desarrollo donde solo problemas hay a nivel político y económico. Nicaragua uno de los más destacados en desgracias de toda índole.

No obstante, por encima de todos estos inconvemientes, las letras de Don Sergio y Doña Clarivel se hicieron sentir y comunicaron al mundo. La escritura se impuso a todo, a la historia cruel de Nicaragua y el Salvador, y a cualquier otro problema que durante décadas nos haya invisibilizado de la literatura mundial. Me regocijo yo y todos los nicaraguenses que nuestro país destaque en una rama del arte tan noble como la literatura, Enhorabuena.

 

Daguerrotipos y otros retratos de mujeres – Isolda Rodríguez Rosales.

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Terminé de leer el libro “Daguerrotipos y otros retratos de mujeres” de Isolda Rodríguez Rosales, escritora nicaraguense. Un libro que recomiendo su lectura si tienen la oportunidad de tenerlo en las manos. En principio no tomen literal el título, porque un daguerrotipo es el primer procedimiento técnico en la historia de la fotografía y el libro no trata del origen de imágenes fotográficas; sino que trata sobre la descripción de perfiles de mujeres que hemos conocido en nuestra vida. Tal vez de ahí si guarda la característica con un daguerrotipo, que es una imagen única y frágil. Efectivamente, al no existir un negativo para copiar, queda una originalidad en la toma y luz. Igual ocurre cuando vemos en nuestra propia familia el perfil de la abuela o la tía, totalmente irrepetible. Al mismo tiempo, percibimos cierta fragilidad en los perfiles expuestos, detectándose la necesidad de adaptarse a las exigencias que demanda una sociedad patriarcal (María Luisa, Socorro.); y a la vez, de sufrir y luchar por ser diferente (Eda, Sukia).

Esta obra va más allá de una exhautiva descripción de retratos e irrumpe comunicando con flexibilidad. Tuve la impresión que estaba conversando con alguien. En un perfil, la pluma se desplaza de la definición de lo que se concibe como muchacha decente a la lucha contra la dictadura (Josefa), de creer que alguien nos puede resolver la vida a los problemas de soledad y migración en Europa (Blanca), de la madre abnegada y sufrida a la supertición de un pueblo (Caferina de los Angeles). Este flexible desplazamiento, de un punto a otro en un mismo perfil, oxigena el texto y la lectura se vuelve dinámica, agradable.

Los planos de fondo son rurales y urbanos, en marcos de creencias de religiosidad y supertición. Encontramos la relación amor-odio hacía Dios y la sociedad. Se podrá creer que son mujeres de ayer; pero siguen vigente en expresiones o modos de ser. Implícitas en expresiones que se han transmitido de generación en generación sin tener, muchas veces, convicción de ello.

Isolda Rodríguez Rosales también es autora de “La casa de los pájaros y “Las diosas del Elam”. Es poeta, lenguísta y miembro de la Academia Nicaraguense de la Lengua (2009). En esta entrada no logro señalar toda la trayectoria como escritora y profesional, de la autora, por lo cual, los remito a este artículo de Jorge Eduardo Arellano (Pulsar aquí  ⇑). Personalmente me llaman la atención los libros que ha escrito sobre “Historia de la educación en Nicaragua”, espero que me los manden de Nicaragua un día. Sobretodo espero que se animen a buscar los libros de Isolda Rodríguez y disfruten de su esquisita escritura.

A continuación el archivo audio. Especialmente para personas no videntes o débiles de visión.

Ver también:

Sin nombre ni gloria – Francisco Alverenga

 

Sin nombre ni gloria – Francisco Alvarenga

foto sin nombre ni gloria

Por Mariangeles Estrada

Tuve el gusto de leer el libro “Sin nombre ni gloria”. Novela corta que trata sobre la vida de Roger Narvaez, 15 años, estudiante, originario de Diriamba, Carazo. Inquieto, soñador, lector. Nacido en una familia humilde. Rodeado afectivamente por su madre, abuelos y hermanos, hay ausencia de la figura paterna. Se convierte en recluta del servicio militar en el Batallón Rufo Marín.

La novela se percibe tranquila inicialmente, digamos el primer capítulo, para luego despeinar y sumergirnos sin piedad en las profundidades de la montaña del norte de Nicaragua. Embrujada por el conflicto bélico de los 80. Cruel, descarnada, quizás macabra. Una pérdida de identidad, sueños frustrados, y la obsesión de no perder la esperanza y preservar la vida aunque sea solo en recuerdos.

Le da relevancia basarse en hechos reales que vivió el autor, quien perdió a su hermano mayor en el servicio militar y su cadaver fue desaparecido. Sin embargo, esta experiencia no aparece como simple testimonio sino como una referencia suprema para alternar ficción y realidad, hasta fusionar ambas en un momento dado, imperceptible y enrollar ritmicamente la historia. Es ahí donde adquiere su furor narrativo, visual, casi cinematográfica.

“Sin nombre ni gloria” tiene méritos irrefutables. Por un lado, no hay mucha literatura sobre la guerra en Nicaragua. Raro porque en su historia han proliferado los conflictos armados: guerras civiles, guerras insurrectas, guerras de invasión. Otro punto, es que prácticamos la cultura del silencio y vivimos las secuelas de la guerra sin saberlo (ver Cabrera M). Cargamos una mochila pesada y la historia la llevamos atorada en la garganta. Se confirma con la actitud de las nuevas generaciones de sentirse ajenos a una guerra que viene de pasar hace solo 35 años. Cuando todavía países europeos como Francia, siguen tratando de recolectar datos para que no se escapen detalles de lo sucedido hace 77 años, en la segunda guerra mundial. Pidiéndole a los alumnos en los colegios, cartas,  memorias, diaríos, objetos, de sus bisabuelos o tatarabuelos para reconstruir historias y completar datos.

Por eso, aunque se las recomiendo a todos, hago énfacis en los jóvenes que nacieron de 1975 en adelante. Para quienes la guerra de esa época es hoy solo una referencia en el tiempo o un recuerdo lejano de sus padres y abuelos. Creo que van a constatar lo que han escuchado como cuentos entrecortados o han percibido como silencios instalados. A mí, el tema de la novela me llamó la atención, porque fue durante los 80’s que desarrollé mi vida consciente. Me preguntaba por qué la guerra, el sufrimiento y la escasez. La novela me ofreció un recorrido necesario por esos años, dándome detalles que había olvidado y que tenía dormidos en mi memoria.

Ojalá sea un escrito que motive y se precipiten otros similares. Y que la verdadera historia de Nicaragua se edifique a partir de verdaderos testimonios o ficciones con un fondo de realismo incuestionable.

El autor es Francisco Alvarenga Lacayo, nicaragüense, residente en Holanda, Países Bajos. Escribió la novela “Sin nombre ni gloria” en base a su experiecia familiar de esos años y en entrevistas que realizó a miembros de la contra y desmovilizados del servicio militar, durante 18 años en la búsquedad del cuerpo de su hermano. Alvarenga es también autor de otros títulos como “Recuerdos de un Adios” y “El Manuscrito del Coronel” traducido al holandés

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 23 de abril, Feliz Día Internacional del Libro