La primera vez que me enamoré

 

capture1Recuerdo la primera vez que me gustó un chavalito. Fue en infantil, en el colegio Arly de Bello Horizonte. Un chavalito redondo por todos lados, casi gordito. Pelo negro, crespo. Colochos humedecidos casi todas las mañanas. Su mirada un poco distraída. Los cachetes lisos y limpios, entalcado alrededor del cuello. Se llamaba Giovani. Huelía a colonia Menen.

Siempre nos sentaban en la misma mesa, frente a frente. Vagamente me acuerdo que haciamos manualidades. Pegar recortes de revistas, cortar cartón, dibujar casitas, animales, etc. Creo que cruzamos palabras dos o tres veces. “Pasame el borrador’, ‘Dame la tijera’. Nomás.

Teníamos la misma lonchera. Aquellas de metal que traían todos los personajes de Disney montados en un bus. Esto hubiese sido motivo para platicar, pero nunca nos dijimos nada. Observabamos con ojos curiosos tal coincidencia como buscando la diferencia. Nos hubiesemos dicho por lo menos: oh, que casualidad‘. Pero no, nada. Me pregunto cómo habrá cambiado con los años, más gordito seguro, o más flaquito. Alto, chaparro. Quién sabe.capture

Ahora que veo películas sobre amor de niños, me hubiese gustado que esta historia hubiese sido más pimentada. Una flor, algunas risitas, darnos las manos, regalarnos un dibujo.

En ese tiempo no le conté a nadie que me gustaba ese chavalito. Me daba mucha pena. No decir nada es típico de la educación, las chicas nos callamos desde chiquitas lo que sentimos. Digamos “discreción“, dale pues. A los niños se les celebra si les gusta una niña, eso es gracioso. Y si dice que tiene novia, desde el preescolar, más risa da. Ahora entiendo mi conducta condicionada, lo veo más claro.

El otro día una amiga me contó que su hijito de 6 años estaba enamorado, preocupada como si se fuera a casar ya. Se espanta de un sentimiento tan tierno y bonito, era de escucharlo y conocerlo, no de censurarlo. Dejemos que la niñez se exprese, sin emitir juicios, sin burlarnos. Son estas emociones también parte de nuestro crecimiento y desarrollo.

Cuando tenemos hijos e hijas, este tipo de anegdotas de amor preescolar siempre existen. Nos hacen recordar las nuestras igualmente llenas de sorpresas, de detalles pueriles, de canciones con campanas y panderetas, olores a leche y galleta.

¿Y vos, cuándo fue la primera vez que te gustó o te enamorastes de alguien digamos, especial, en ese tiempo?

Feliz Día del Amor y la Amistad.

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Amigos y amantes

Esos primeros besos

Referencia de imágenes: Un amor puro, amor de niños. / Loncheras de los 70 y 80

 

 

 

 

Esos primeros besos

El beso del Hotel de Ville
El beso del Hotel de Ville Foto del fotógrafo francés Robert Doisneau

Por Mariangeles Estrada

Mi primer beso lo di a los 16 años. Retrasada porque el promedio de las chavalas de mi generación andaba por los 12 años. Ciertas ya me habían contado sus aventuritas desde los 11. De plano que me estaba lentiando. Aunque siempre en esas cosas del amor tengo un retraso considerable, menos mal que mis reglas nunca entraron en la lista de competencia, seguro me hubiese metido a tremendo clavo. Pero siempre me retrasé un poquito en esos asuntos amorosos: primer beso, primer novio, primeros instantes de pasión, primera cabanga, etc.  Luego me pongo al día con un destacado rol. Todo tiene su momento y también su después.

Los ensayos preliminares de mi primer beso los comencé a los 12 años. Hacíamos fiestecitas deCaptureelbeso1 adolescentes en mi casa con una grabadora de periodista de aquellas que tienen teclas para piano. En cada cassette se escuchaba horrible un coro disparejo de cucarachas. Pegábamos tremendas bailadas. Salsas, merengues, boleros. Todxs bien sudadxs nos refrescábamos tomando alguna limonada. Comenzábamos a las 5 de la tarde hasta las 8:30 de la noche. Terminábamos la fiesta jugando La botellita. Eso se convirtió en un rito.

La botella giraba y a la vez galopaba el misterio de saber a quién le tocaría escoger pareja y besarla. Las chavalas nos dividíamos entre las que basábamos en la boca y las que besábamos en la mejilla. Qué aburrido siempre estaba en el grupo de las segundas por simplonas razones morales.  Claro que las que besaban en la boca le ponían pimienta al ambiente, pues solo con la expectativa del acercamiento físico y el desenlace final del boca a boca ya estábamos alteradxs. Comentar con nerviosismo y falsa discreción si cerró los ojos, si le habrá metido un poquito o no la lengua, si andaba perfumado, si tenía ásperos los labios o si terminan por irse juntos de la fiesta luego de tantos encuentros fortuitos al girar la botella.

La botellita era un juego de exploración de nuestras emociones adolescentes. Nos permitía a personas como yo, tímidas y no muy destacadas de la manada sacar un poquito la nariz del oscurantismo, demostrar que lo intentabamos y que nos gustaría algo más. Un descubrimiento divertido y socialmente aceptado. Incluso los papás y las mamás dueños de la casas donde organizabamos las fiestas, se hacían los de la vista gorda creyendo que todo mundo juega y besa en las mejillas. Ah sí ¿cómo no? Por favor que me consta que hubieron fiestas donde se armaron tremendas chacoviaderas con las luces apagadas. Eran divertidísimas.

Pasé la etapa del juego de La botellita y no me había dejado besar. 16 años cumplidos. Sucedió que en una fiesta del vecindario un chavalo me sacó a bailar varias veces. Tan pronto solo canciones pegaditas en un ladrillo. Lo noté interesado en su silenciosos movimientos. Nunca habló. De tanto bailar pues me terminó preguntando cómo me llamaba. Anotó mi número de teléfono y nos despedimos.

Me llamó varias veces. Parecía valeroso detrás del receptor. Menos ronca la voz. Me dijo que llegara a la kermesse del colegio México que iría a jugar básquetbol. Se alegró cuando me vio. Lo percibí saltando ofuscado echando canastas fallidas y acertadas. Secó el sudor cubriendo su pecho lampiño con una camiseta azul. Me invitó a comer algo pero estaba tan nerviosa que no le acepté nada. Una gaseosa me tomé justo a la mitad. Detrás de un pabellón nos sentamos en unos pupitres destartalados, rencos sin paletas. El típico colegio público con aulas sin puertas ni ventanas. Comencé a ponerme más nerviosa, pensando que se me iba a declarar. Se acercó y me besó. Un solo acercamiento acariciandome al mismo tiempo las mejillas. No hice nada. Apenas pude entreabrir los labios. No me gustó tanto. Tenía una lengua dura y gorda. La movió como un radar. Explorando el interior casi como un análisis dental. La saliva me pareció espesa con un sutil sabor a chicle y comida.

Eso no llegó a más, pues supe que tenía una novia oficial. Yo era solamente un afinque temporal de esos para bailar pegado en una fiesta de sábado, para llenar su agenda con un número más, para ensayar sus dotes de conquistador aguerrido en una mañana soleada de karmesse. Me decepcioné un poco, tan solo me gustaba su pelo liso, sus ojos almendrados, su espalda robusta. Tenía 21 años y era desmovilizado del servicio militar, bonita cualidad para esos tiempos podridos.

Después de ese beso vinieron otros más. Apasionados, desinhibidos, arrebatados. Perfeccionaron mi técnica de besadora y ahí les contaré otra vez porque fueron mil veces mejores que ese banal e inolvidable primer beso de amor.

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Amo internet

French Kiss

AMO INTERNET

Por Mariangeles Estrada

Me pareció divertido ver al internet con afecto. Así… todo cariñoso por el día del amor y la amistad. Pero francamente hay un apego fuerte desde hace algunos años. Este romance comenzó en 1997. Cuando por motivos de estudio, me mudé de mi Nicaragua natal a Costa Rica. Ahí viví dos años y durante ese tiempo sentía esa necesidad de comunicar con las pocas amistades que tenían conexión.

En realidad, la necesidad de comunicar con Nicaragua hizo que una vez frente a la pantalla de la computadora me diera por explorar la web. Leía las noticias de los diarios, temas varios que me pasaban por la mente, escuchaba música, veía videos, etc. Internet se convirtió en un mosaico de intereses disponible y satisfactorio.

Hoy es inconcebible vivir sin conexión; porque con el transcurrir de los años mi vida cibernética en lugar de mantener un sentido estable se acentuó. La causa principal fue vivir definitivamente en el extranjero – vivo en Francia – y también, porque descubrí nuevas formas de comunicación y afición: Mi Blog (estradangeles.com). Este es mi terraza virtual florida, donde platico de todo un poco con quienes lo visitan.

Convertirme en bloguera fue totalmente inconsciente. Comencé con un blog de videos y fotos familiares. Luego cambie de servidor y ahí comencé a subir más imágenes, algunas breves anécdotas y luego la cosa fue subiendo de tono, en la medida que habían temas que en verdad me apasionaban y quería averiguarlos, luego redactarlos. Un día hasta poemas escribí, qué cascaruda. La motivación afectiva inicial se convirtió en una total realización de búsqueda y de encuentro.

Me volví una verdadera chica cibernética usando todas las herramientas que se me presentaban, desde el correo electrónico (yahoo, gmail, hotmail), chat (skype), blog y redes sociales Facebook, Twitter, Google, Pinterest, Instagram). Actualmente formo parte de comunidades virtuales, como La Jicara, Mujeres Construyendo (MC) y Planeta BlogsNi. Por supuesto sigo blogueando. Y hace algún tiempo, aún sin conocer a nadie en el mundo periodístico, ciertas de mis entradas fueron publicadas en algunos diarios nicaragüenses y portales latinoamericanos.

Ser bloguera me ha permitido estar más cerca de Nicaragüa, al escribir sobre mi país lo extraño menos. El vínculo afectivo inicial sigue presente, además he hecho nuevas amistades de diferentes países, algunas hasta he tenido la dicha de encontrarlas personalmente. Y claro he conservado viejos contactos e incluso me he acercado a afectos que creía perdidos. Les garantizo que por muy virtual que sea internet, el cariño está ahí, y se siente.

Internet me ha dado otra vida. Una vida virtual que se adiciona a mi vida real y suma, llena y complementa. Abre puertas a mi curiosidad y apacigua la inquietud de mi espíritu inquieto, explorador, aventurero, quizás vagabundo. Mi vida hoy es una fusión entre lo real y lo virtual, intima y durable. Una simbiosis perfecta, hongo y árbol.

hongo

Te amo internet. I love internet. Je t’aime internet.

Feliz día del Amor y la Amistad.

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@Estradangeles

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AQUELLAS CARTAS DE AMOR

SOLITARIA EL 14 FEBRERO

Tu voto:

AQUELLAS CARTAS DE AMOR

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Por Mariangeles Estrada

En lo que tengo de vida solo he recibido tres cartas de amor. Algo es algo. La primera cuando tenía catorce años. Un muchacho de otro colegio me envió la misiva con el propósito de anunciarme su avenida declaración de amor. Atiborrada de faltas ortográficas. No entendí cómo era uno de los mejores alumnos de su grado. Ojos profundos, pelo desbastado, un lunar cerca del mentón. A mí me gustaba así con sus pantalones rayados y sus cachetes sonrosados. Decía para finalizar: “Me gustaría que nos vieramos más seguido. Es cuando te lo dice tu loco enamorado, Octavio”. ihhh! Se me pararon los pelos de todas las partes del cuerpo. El problema es que mi mamá me iba a matar, si se daba cuenta que andaba en amores con algún muchachito. Según el reglamento familiar tenía que haber pasado oficialmente los 15. ¡Qué injustica! Si mi hermano ya andaba de bandido hacía rato.

La segunda cumplidos los diecisiete. Un amigo que se fue al SMP (Servicio Militar Patriótico) antes de su partida quedamos en comunicarnos. Sin testigos, meses antes nos acercamos en sutiles afinidades espontáneas: tal canción, aquel libro, etc. Se había instaurado un diálogo silencioso que decía mucho. Me mando una primera carta amistosa y la segunda con el tono amorosamente elevado. Buena letra, clara expresión. Las líneas finales decían: “Eres una mujer muy especial…. No necesito ver la luna para recordarte, siempre estás en mis pensamientos”. ihhhh otra parada de pelos, ojos pelados, exigida reelectura. Nunca se desmovilizó porque cayó en combate. Trágico desenlace más cuando tenía la intención de considerar el acercamiento natural que habíamos cultivado antes de su partida. Ha sido uno de los recuerdos más dolorosos que he tenido.

La tercera ya de veinticuatro. Un tico que conocí en San José durante un Congreso latinoamericano de derecho penal y criminología en la Universidad de Costa Rica por cinco días. Esperábamos frescos atardeceres en el parque, comíamos en sodas y restaurantes, eramos infaltables en los actos culturales.  Me tomaba todo el tiempo de la mano, alineándome con suavidad al ritmo efusivo de su cuerpo. Todos estos gestos y salidas engalanaron la atmósfera. Incluso puntos de interés académico se volvieron menos rigurosos: Coste Suprema de Justicia, juzgados, oficinas de leyes, centros de documentación, Facultad de Derecho etc. Estatura media, delgado, bien planchado. Vislumbraba temprana calvicie. Su dulce sonrisa me sedujo todo el tiempo. Me fue a despedir al aeropuerto de Alajuela. Nos abrazábamos como pareja consagrada, balanceándonos y acariciándonos. Me mando carta de amor a Managüa. De lo que me acuerdo: Como quisiera que comieras con mi familia, mi mamá hace el mejor arroz con pollo del mundo. Nunca me había sentido tan bien en compañía de nadie, te extraño”. Parada de pelos de nuevo. Fue lindo mientras duro.

Es cierto que las cartas de amor se extinguieron de mi planeta afectivo; sin embargo, esas tres cartitas ocuparon un lugar especial. Tocaron directamente mi corazón, protegido y resguardado. Ahora sé que conservar una carta de amor es tratar de atesorar un hermoso sentimiento. Releerlas es deleitar nuestros sentidos con la comunicación del verdadero amor. Evocar su recuerdo es simplemente reconocer que le pusieron a mis días: fantasía, acuarela y dinamismo.

Feliz día del Amor y la Amistad.

Archivo audio de la lectura de la presente entrada para los que prefieren escuchar. 

@Estradangeles

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SOLITARIA EL 14 DE FEBRERO

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ORTOGRAFIA AMOROSA

SOLITARIA EL 14 DE FEBRERO

Por Mariangeles Estrada

No sé por qué todos los 14 de febrero de mi vida tenía la mala suerte de estar sola. No tenía un pinche novio que me calentara la silla a las 7 pm. Alguien con quien salir ese día a un restaurante, a una discoteca o una fiesta. Nada de nada. Alguien que me regalara alguna cosita, no sé. Un oso de peluche con corazón rojo en la mano que dice Love, unas flores mezcla de claveles y rosas-, unas galletitas bañadas de chocolate del supermercado, o ya por último la tarjeta anónima del enamorado secreto. Pero el horizonte afectivo estaba siempre limpio de nubes blancas y grises.

Soñaba con acompañarme ese día con la presencia de alguien que representara el amor. Sentir intensamente el intercambio de miradas y sonrisas. Imaginaba la cena de dos a la luz de las velas, perfumado el espacio, bajita la voz. Que me tomara suavemente de la mano, dirigiéndome al extremo más oscuro de la sala, y acomodara mis manos alrededor de su cuello y seguro, me tomara por la cintura para pegarme toda entera a su cuerpo. Irrumpir el espacio arrecostándonos parejos al ritmo de la música. Balancearnos mansamente y sentirme rescatada por sus manos en tropiezos de inarmonía. Amar su danza. Amar su calma,  deseando que fuera eterna. Pero eso nunca sucedió. Entonces … ¿Dónde estaba el amor romántico de profunda ilusión? Tal vez solo en las películas existían tantos abrazos y apapachos. El beso final con el pie levantado. La cortina se cierra. Todos aplauden.

Mis mejores amigas agraciadas por naturaleza recibían flores, peluches, declaraciones formales, bombones de colores, tarjetas musicales, propuestas para hacer el amor, globos dorados con cintas rosadas, llamadas telefónicas; y por aquí sin mayor esfuerzo el desierto afectivo parecía haberse declarado. Era inútil echarle la culpa a mi corte de pelo, a la montura de los anteojos, a mi relativo sobrepeso. Tal vez no tenía el físico de mis sentimientos. ¿A quién ofrecer mi corazón? Tantos pantalones, pocas almas. En fin, todo era inútil.

Hasta que un día alguien invento celebrar el día de la amistad paralelamente al día del amor y bueno… fue reclutar una tropa de calcetines nones y poner música bailable. Genial idea porque nos logramos unir en una noche especial. No teníamos pena de estar solos y conocernos. Bailábamos, conversábamos y eventualmente intercambiarnos un poco más si daba lugar la afinidad del encuentro. Solitarios, perdidos, disponibles o todo al mismo tiempo. Prestos a vivir el amor o la amistad o, al final la ambiguedad de ser amigos o amantes ese día u otra vez. No sé. En fin, nada era inútil.

Todavía no sé quien popularizo esta celebración, alguna transnacional americana que vende chocolates de corazón rellenos de alcohol o alguna vieja millonaria frustrada de amor. No sé, no importa. Al menos salíamos y nos confundíamos en el molote de los lobos solitarios, de las Betties las feas, los Geeks, los que saltamos no bailabamos, los corcholiados, los buenos en matemáticas, los que no conocemos ni un chiste, los que nos desafinamos en toda canción. En fin… útil o inútil al menos pasábamos el 14 de febrero muy bien acompañados.

Feliz día del Amor y la Amistad.

Publicado en CONFIDENCIAL digital Nicaragua 14/02/2012

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AMO INTERNET

AQUELLAS CARTAS DE AMOR

SI AMAS ALGO, DEJALO LIBRE

UNA TARDE

 

Solo regálame una tarde, con una taza de café.

Regálame dos o tres horas de tu agradable compañía.

Un momento de intimidad pública en una cafetería.

 

Que estemos solos los dos para digerir sin reparos,

tu rostro ausente desde hace tantos años.

Recordar el timbre de tu risa, memorizar cada gesto, cada mueca.

 

Regálame una tarde morena, con calor, con canela.

Con espuma blanca en mi taza capuccino, con espuma blanca también en tu cerveza.

 

Sonreír con algún chistes, con algún comentario.

Que la luz de la tarde apague tu rostro,

eclipsándote gradualmente con los ruidos de la ciudad.

 

A N T E O J O S – Poesía 2

 

 

 

 

 

Tengo ganas de quitarte los anteojos y desnudar tus ojos.

Acariciar tus cejas con las yemas de mis dedos.

Juguetear con cada una de tus pestañas

y leer a través de tu mirada

los mensajes secretos de tu alma.

Solamente quiero despeinar ese mechón de canas,

que te cae equilibrado por la frente.

Apretar fuerte toda tu espalda

y escuchar tu respiración sosegada.

Percibir pulsaciones de tu corazón, tierno y sereno.

No veas nada, sentí todo.

Limpia los lentes, turbio pasado solitario.

Fuertes emociones nuevas, aclaran la visión del mañana.

Déjame ponerte de nuevo las gafas

con la fuerza amorosa de mis venas.

 

EL BREVE ESPACIO EN QUE NO ESTAS – Pablo Milanes

30 canciones. Día 07.

 A song that you know all the words to – Una canción que te la sabes bien.

Pablo Milanes... (Photo: AFP)Se puede decir que es una de mis canciones preferidas. Aquí se canta amor de los profundos. De aquellos que traspasan el tiempo y cualquier referencia social o cultural. Esto sí es romántico.

Es una canción original porque no tiene aquel coro que se repite y se repite hasta el cansancio; sino que pasa sola con sublime mensaje.

La canté hasta el cansancio. En ese tiempo, inicio de mis años universitarios, eramos un grupo de tres: un chavalo tocaba la guitarra con cuerdas de metal, el otro tocaba los timbales y yo cantaba. Le dabamos un ritmo más caribeño. Nunca ganamos nada en los festivales; pero siempre andavamos de pata de perro, alegrísimo la pasabamos. Nos divertíamos cantidad. ¡Buenos recuerdos!

Letra:

Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya mi soledad,
en la cama su silueta
se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio en que no estás.

Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe al día siguiente lo que hará,
rompe todos mis esquemas
no confiesa ni una pena,
no me pide nada a cambio de lo que dá.

Suele ser violenta y tierna
no habla de uniones eternas,
más se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.

No comparte una reunión
más le gusta la canción
que comprometa su pensar.

Todavía no pregunté: te quedarás,
temo mucho a la respuesta de un jamás,
la prefiero compartida
antes de vaciar mi vida
no es perfecta mas se acerca a lo que yo
simplemente soñé.

¿AMIGOS O AMANTES?

 Hollywood últimamente produce películas que abordan el tema, entre ellas:

 “Amigos con derecho” (‘No strings attached’ – Febrero 2011);

“Un día” (‘One day’ – Agosto 2011) y ahora

“Amigos con beneficos” (‘Friends with benefits’ -Septiembre 2011).

No ha terminado 2011 y tenemos tres películas que abordan la disyuntiva: ¿Amigos o amantes? Nos preguntamos entonces:  ¿Hombres y mujeres podemos ser amigos para siempre?

A otro nivel de cuestionamiento también se puede apuntar: ¿Cual es el verdadero nivel de evolución de los sentimientos? ¿Será la amistad una etapa, superior o inferior, al amor de pareja? O ¿Será el amor un nivel de evolución superior a la amistad?

Sin mayor reflexión, cuando las conquistas amorosas son parte del juego de tu vida, banalizas en alguna medida el intercambio de pareja y terminas considerando que la amistad es una relación que presenta estabilidad y confianza. Al contrario,  cuando te entregas en una relación de pareja y te convertís en la novia de o el novio de,  pues la amistad pasa a segundo plano.

Y este tema no es extraño; porque todos lo conocemos muy bien. Sea porque estuvimos a punto de enrollarnos con un amigo, o nos enrollamos y paramos, o solo nos pasó por la mente, o finalmente terminamos emparejados. Pero quienes tienen la respuesta son los que han tomado la decisión de quedarse: sea como amigos, o sea como amantes. Ambos son quienes deciden cuál relación les conviene más.

Delicada posición es la que plantea Hollywood en sus películas, porque pareciera que, quedarse en medio de ambas etapas no resulta conveniente. El hecho de ser amigos  y amantes a la vez termina mal. Tarde o temprano, uno de los involucrados se enamora y el otro se culpabiliza de no amar. ¿Se pueden controlar los sentimientos todo el tiempo? o ¿Los sentimientos surgen imprevisibles e inconscientes en una relación de dos?

En general, las películas de Hollywood tratan de recordarnos que la relación sexual no es la punta suprema del intercambio. Hay otros espacios de intimidad que nutren sentimientos, y consolidan tarde o temprano una relación, por muy física que se plantee al inicio. Hablamos entonces de intimidad emocional: platicar de todo (lo bueno y lo malo), cantar juntos, ir al cine, ir a cenar, visitar familia, bailar en la disco, tomar traguitos juntos, etc.

Una cosa es ser conocidos y tener sexo. Otra cosa es ser amigos y tener sexo. Entre simples conocidos, que tienen poco de frecuentarse, pues como que posiblemente vale la pena intentarlo.  Aún así, no sabemos si se tendrán la capacidad de separar emociones y sexualidad. Pero cuando la relación de amistad lleva años de consolidada, es más pesado de manejar. Entran dudas de la parte de uno o del otro, y siempre estamos con temor de lastimar o de echar a perder la gran amistad. En éste caso, pienso que es mejor guardar la amistad.

En las películas “Amigos con derecho” (‘No strings attached’) y “Amigos con beneficio” (‘Friends with benefits’) los involucrados eran buenos conocidos. No tenían – a mi juico – una relación de profunda amistad. Llena de vivencias fraternas: paseos, fiestas, prolongados estudios juntos, miembros de un mismo club de juego o deporte, etc. En cambio, en “Un día” (‘One day’) se plantea diferente porque los protagonistas estudiaron la misma carrera universitaria y su amor surge luego de una amistad de 20 años.   

Personalmente siempre creí en la amistad entre hombres y mujeres. Hasta que un día… bueno … ¡Si! Sucedió y luego una segunda vez. Palabra que esa vez fue la última. Y no llegamos a concretizar todo lo que ustedes se imaginan sexualmente; pero para lo que falto. Fue intenso y me gustó. En ningún caso quedamos emparejados. Con el primero seguimos de amigos, considerando el asunto como un divertido resbalón; pero el otro, se arrechó y me quito el habla. Y bueno… ¡Me cuentan! ¿Qué tal les ha ido? y a los (as), que todavía no han vivido eso ¡Suerte! Hay que llevársela al suave, para que nadie salga lloriqueando.

 

 

 

Ver también:

Ni strings attached

Amigos con beneficios

 One day – Un día 

¿Amigos o amantes? EL NUEVO DIARIO (END) 07-10-11 Nicaragua

  

 

 

 

 

FRENCH KISS – BESO FRANCES

Por Mariangeles Estrada

Conocía la expresión “FRENCH KISS” pero jamás me había preguntado su origen. Hasta que  sin querer en la sala de espera del dentista leí un artículo al respecto. (Revista “Marie France” juin 2010. Le baiser soigne tout. pág. 87 – 89).

El origen del “FRENCH KISS” surge durante la primera guerra mundial. Los soldados americanos e ingleses contaban sus experiencias sexuales sin reparos y consideraban que los franceses eran demasiados puritanos en sus relaciones amorosas. ìSolo besos!

El “FRENCH KISS” es un ‘beso de amor’, o ‘beso con la lengua’‘beso profundo’. designado en el siglo XIX como beso florentino que es un beso erótico o sexual.

Holliwood populariza la expresión en sus películas y se le atribuyen infinidad de calidades, desde estimulador de los sentidos, antidepresor natural, hasta referencia de compatibilidad sexual.

Como estimulador de los sentidos muchos lo consideran hasta más intimo que el acto sexual mismo. Nos enseña a estimular nuestra sensorialidad y ha conocer mejor nuestro cuerpo. Los labios son verdaderos amplificadores sensoriales, Se logra savorear la textura de la piel, su olor, la manera de tocar el otro, el ruido de su respiración y su mirada.

Como referencia de compatibilidad se puede decir que no es solamente un simple beso, lleva intensiones prácticas. Podría ser una excelente forma de aprender la compatibilidad con su pareja. Maupassant decía que un beso era una forma de callarse y decir todo”. Un siglo después la ciencia le da la razón.

Como antidepresor natural: cuando hay un beso se ponen en juego 29 músculos necesarios para retardar el decaimiento del rostro. pero sobretodo reduce la tasa de cortisol, la terrible hormona del estrés que circula en nuestra sangre. favorisa la aumentación del nivel de ocitocine, sustancia producida por el hipotalamo y calma la ansiedad, el estrés, provoca la relajación y la recuperación. Se revela como un antidepresor poderoso que estimula el sistema inmunitario, calma el corazón y sosega el cuerpo.

A continuación les dejo el enlace o link donde pueden ver el video “Kisses from Paris” hecho por el director y actor Yvan Attan.

Este video fue encargado por el Consejo regional de París que es como, el consejo de todas las alcaldías de los distintos cantones de París.

Osea que la municipalidad de París aprovecha de la fama del “FRENCH KISS” para vender la imagen de ciudad rica en románticismo.

Hacer clic aquí → http://www.dailymotion.com/embed/video/xb7rmt
Kisses from Paris

Ver también:

PAPA A LA FRANCESA / FRENCH FRIES

FRENCH BREAKFAST / Desayuno francés

La soledad

 

 

 

Ver también:

Acompañame a estar solo