El buquiniste d’Aytré.

Tuve la oportunidad de conocer Aytré (ver ↑). Una pequeña ciudad costera con el océano atlántico. Bastante calma, a pesar de estar cerca del mar, con estaciones de pesca de ostras y mejillones, Incluso restaurantes de degustación de platillos de mariscos frescos y suculentos.

La ciudad es de una calma total. Pocos comercios y movimiento. Algunos restaurantes de comida china y pizzera que ahora abundan por todos lados. Y  pasando varias veces por una calle principal logré distinguir está tienda fuera de lo común.  Una librería pero del exterior se veía diferente. Adentro, vendían libros nuevos y usados para todas las edades y en diferentes áreas de la literatura, best seller, aventuras y

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caricaturas, etc. Todo estaba bien ordenado, la gran mayoría estaban en francés.

Creo que pasamos ahí dos horas. Daban ganas de instalarse y seguir buscando perlas raras, que tienen siempre los buquinistas como ediciones antiguas, agotadas, usadas, premiadas, novelas. Aunque aquí no habían estampas, ni timbres de colección, ni litografía, solo viejas postales. Me encantó el lugar, y preguntamos al propietario desde cuando estaba ahí. Nos dijo que hace un año y que tendría que irse a otra ciudad más grande, tanta calma en Aytre no atrae clientes para mantener el comercio. Que cerraría este diciembre que viene. Compré tres libros: “Certaines n’avaient jamais vu la mer” Julie Otsuka. Prix Femina étranger 2012; “Cent ans de solitude” Gabriel Garcia Marquez (1968, traducción francesa) y la “Histoire de Mayta” Mario Vargas Llosa, otros dos libros infantiles para unos mis sobrinos franco-mexicanos que viven aquí en Francia. Libros usados en muy buen estado donde lo que importa es el interés de conocer la historia que expresa.

Buquinistas hay en todas las ciudades de Francia. Incluso las hay ahora online. No obstante, siguen desapareciendo porque la competencia de las grandes franquicias es enorme. Le site AMAZONE es un concurrente difícil de vencer, más aún con las nuevas  versiones electrónicas que se venden a precios quebrados, 3 euros cuesta en línea y en el comercio directo. El monopolio de la edición de libros esta en librerías como la FNAC, CULTURA o LA BOITE A LIVRES etc. Cada año es un mar de libros que son producidos y distribuidos, y no son precisamente de calidad literaria.

Ser buquinista en Francia (ver↑ ) es toda una tradición que comenzó en el siglo XVI en Paris, con vendedores ambulantes de enceres y libros sin mayor valor. Luego con la revolución se incentivó por el saqueo que hubo a las grandes bibliotecas de burgueses y nobles. Actualmente los buquinistas más conocidos internacionalmente por el turismo son los que se ubican a las orillas Del Río Sena. Al recorrerlas podemos apreciar en total 235 buquinistas que dirigen 900 cajas, con 300.000 libros.. El 6 de febrero 2019 son inscritos al inventario del Patrimonio Inmaterial de la UNESCO (ver↑).

Nos dio tristeza saber que cerrarían en Aytré. Porque esos pequeños comercios de libros están desapareciendo en casi todas la ciudades (grandes y chicas). Y en Aytré le daba un toque interesante. Pero la vida moderna, con tantos intereses económicos le quita a veces el sentimiento al intercambio humano, intimo y caluroso Espero que no sea el último buquinista que encuentre en Francia. Me encantría que se conservaran firmes, sobretodo en las ciudades pequeñas, porque representan una maquina del tiempo histórico y literario.