Bikini, topless, tanga y burkini.

bikini

Ayer 26 de agosto el Consejo de Estado francés autorizaró la utilización del burkini en las ciudades costeras que lo prohíbieron finales de julio, alegando que un distintivo religioso podía causar revuelo o desorden en estos tiempos inseguros. Son 10 las ciudades, Niza, Menton, Cannes, Villeneuve-Loubet, Saint-Laurent-du-Var, Beaulieu-sur-Mer, Saint-Jean-Cap Ferrat, Cap d’Ail, Eze, Mandelieu-La Napoule y Villefranche-sur-Mer. El burkini es un traje de baño diseñado para las mujeres que práctican la religión musulmana. Evidentemente que este tipo de reglamentos prefectorales fueron tomados por las autoridades sin pensar que estamos en el país de las libertades y la gente se viste como le da la gana. Francamente un atuendo, él que sea, no amenaza la seguridad de nadie. Ni afecta a nadie en nada.

Estemos claros que los atentados terroristas -Charlie Hebdo, París, Niza y el asesinato del del padre Jaques Hamel– han albortado el hormiguero, en el sentido de que una parte de la población francesa no hace claramente la diferencia entre terroristas y musulmanes; se siente más amenazada e insegura al ver gentes con distintivos religiosos como prendas de vestir. Este último grupo es susceptible de caer en el populismo de la extrema derecha. Partido que enarbola los principios nacionalistas, y olvidan la interdependencia cultural y comercial de los pueblos en esta era globalizada. Pero estos temas que se abren al exterior de las fronteras son objetos de manipulación politica por los partidos nacionales, vean lo que viene de pasar en Gran Bretaña con el Brexit, el populismo quiere gobernar el mundo.

Francia es la tierra de los liberados en la playa, diremos en Nicaragua, donde todo es uy no, y se bañan de short, camiseta, vestido: por falta de recursos, puritanismo, jinchada, etc. Con decir que el bikini lo creó en 1946, el ingeniero automotriz francés, Louis Réard, quien dirigía también la boutique de lingería de su mamá: “La folies bergeres”. El bikini era tan atrevido en ese tiempo que no encontraba modelo que lo exhibiera, hasta que una bailarina nudista del Casino de París acepto presentarlo oficialmente ante los medios en la piscina Molotor. El bikini era atrevido en ese tiempo (1946 – 1949) y fue prohibido en varios países, España, Bélgica, Italia e incluso en las playas de la zona atlántica francesa, solo se autorizaba en playas mediterraneas. Esta claro que no tenía tanta aceptación. Solo a partir de los años 60 surgió una relativa aceptación, decían que favorecía el turísmo, imagínense. Eso lo dijeron los españoles para quitar la prohibición, Franco accedió y luego se popularizó en toda Europa al salir en películas. y personalidades como Brigitte Bardot (actriz), Dalida (cantante), y muchas más lo pusieron de gran moda.

Nos hemos venido desnudando poco a poco en la playa frente al mar. Bikini, monokini, string, tanga, topless y bueno hasta llegar a las playas nudistas. El mar motiva a quitarse todo atuendo que interfiera entre epidermis y agua marina. La pura libertad de respirar no solo por la nariz sino por la piel. Sentir plenamente la brisa, la arena, el viento, la sal.

Aqui en Francia he visitado montones de playas que no sé si podría contarlas. Y sólamente tres veces he visto la práctica del topless, hace rato ya y en años escalonados. Una señora de unos 60 otoños. Otra vez unas chavalas entre 20 y 25, y una señora con sus hijitos jugando en la arena. La práctica ha desaparecido, dicen que por las fotos que publican en las redes sociales, no sé. Eso lo leí así en un artículo. Y otras personas dicen que es una práctica pasada de moda. Propia de los años 60 y 70, la liberación de la mujer. El bikini es lo más popular en estas playas; pero hay tangas, string. Sinceramente NUNCA he visto el burkini, nunca. Si las mujeres musulmanas no salen, no las veo en la playa, solo haciendo compras o llevando a sus hijitos a la escuela. Hicieron con el burkini una tempestad en un vaso de agua, qusisieron hacer un asunto político de una simple prenda de vestir

A las mujeres siempre tienen que decirnos como vestirnos, en todos los tiempos, sea una religión, la moda o un reglamento administrativo. Un par de tetas alborota la moral y no sé que otros principios más, ridículos que no vale la pena mencionar. Detrás de estas exigencia esta la familia que nos malcrian exclavizándonos al que dirán, auxilio. Mujeres necesitamos oxígeno. Paz. Libertad.

Ver también:

El peso de la belleza

 

Acerca de Mariangeles Estrada

Bloguera
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