HOROSCOPOS Y PRONOSTICOS

aguacate

Por Mariangeles Estrada

Nunca he creído en los horóscopos. Siempre me han salido por los aguacates. Para comenzar, hace algunos años, una señora amiga con todo el cariño propuso informarme sobre mi signo ascendente y descendente. Preguntó la hora y la fecha de mi nacimiento, para saber la ubicación de los astros en el cielo, en ese momento. Todos esos datos creo que los iba a consultar con sus amigas de un club de astrología. Y francamente, sus conclusiones nada tenían que ver con los rasgos principales de mi personalidad; y para no contradecirla la escuché con atención.

Pero la discordancia no solo se ajustaba a los rasgos de mi personalidad, sino también con respecto a un grupo de signos con los cuales debía de ser compatible. Una vez más, andaban lejos, pues me llevaba bien con un montón de gente con signos incompatibles al mío. No consulto el horóscopo, pues siempre describe que me lloverán cantidades de problemas y simplemente me va de maravilla e inversamente.

En nuestras sociedades el poder del horóscopo es tal, que traspasa religiones, formaciones profesionales y cualquier agenda personal o laboral. He visto gente que reza la novena de la Sangre de Cristo, la de San Judas Tadeo y la del Divino Niño; y por si a caso, se dan hacer una carta astral. Además quién sabe cuántas cosas más. Para ellas, las creencias religiosas no son contrarias con la práctica de la cartomancia, más bien ésto las asegura y las reasegura. Aunque al final, en el horóscopo creen religiosos e irreligiosos, muchos de éstos últimos salen con el cuento que consultan por si acaso o por fregar. Dale pues. Pero aquí no hay medias tintas, o están en eso o no están.

Sorprende como interrumpen bruscamente cualquier actividad (conversaciones, lecturas, reuniones, etcétera) con tal de informarse sobre los pronósticos astrales que salen en la radio o en algún programa de tv. En un reportaje, decían que el ex-presidente francés François Mitrerrand programaba y reprogramaba sus reuniones de trabajo conforme a su carta astral. La gente invierte parte de su presupuesto comprando revistas o libros con el pronóstico astral de cada día, semana o mes del año. En salas de espera corren a buscar la parte de las revistas que contiene el horóscopo, el que sea, chino, maya, astral. Existen sicólogos que complementan su conocimiento de las psiquis con los astros, faltaba menos.

P1050334

Leí un artículo el año pasado –“Año del Dragón”(2013)- que describía como los hospitales y comadronas en China se preparaban bien para la alzas de natalidad, dado que muchísimas parejas chinas habían planificado tener hijos al considerar el año del Dragón como venturoso.

En el horóscopo chino me salió el cerdo… the pig, le cochon.  No sé que hice para merecer al marrano. Hubiese preferido escoger el animal. He escuchado decir que hay dragón o caballo, ve que bonito. Aunque ignoro por completo las características del cerdo, una conocida asiática me dijo que eran ‘buena onda’. Los franceses tienen un dicho: “Dans le cochon, tout est bon”, osea, “En el cerdo todo es bueno” o  “En el cerdo todo es rico”. Todo se come, menos la cola. No sé pues, pero está bonito ese cuento.

Comparte con Derechos de autora

@Estradangeles

Acerca de Mariangeles Estrada

Bloguera
Esta entrada fue publicada en Artículos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s